La tradición mexicana basa la mayoría de sus especialidades en las tortillas, que pueden prepararse con harina de trigo, más suave y maleable, o con harina de maíz. Para este último, que podemos definir como más típico de la cocina tradicional porque el maíz es un alimento fundamental en toda Sudamérica, se deben hacer importantes especificaciones.

De hecho, para hacer tortillas mexicanas, la harina de maíz debe haber sido sometida a un proceso muy peculiar, que lleva el nombre de nixtamalización. Gracias a este proceso, en el que el grano de maíz se cuece en una solución alcalina de hidróxido de calcio, la harina obtenida de la molienda posterior se enriquece con cualidades específicas que aumentan sus propiedades nutricionales.

Hay muchas recetas tradicionales mexicanas que requieren la tortilla de harina de maíz. Entre los muchos, mencionamos dos que se han vuelto internacionales: Tacos y Nachos.

Los tocas, se pueden preparar con la tortilla sazonada con un puré bastante suave obtenido mezclando las lentejas, previamente cocidas, hervidas con un poco de salsa de cebolla y tomate, con una gota de aceite y agua. En la crema de lentejas, tendrás que insertar unas rodajas de aguacate espolvoreadas con limón (para no oscurecerlas). Para adornar, para terminar, la crema agria y una pizca de copos de cebolla crujiente.

Sobre una base tan versátil y sabrosa, darse el gusto de los más diversos rellenos es casi espontáneo. Por esta razón, incluso para aquellos que prefieren seguir una dieta vegetariana, la tortilla es un excelente punto de partida para llevar a la mesa algo único y especial.