El vegetarianismo de hoy tiene sus raíces en culturas y en situaciones políticas y sociales pasadas. No obstante, la tendencia actual, cada vez mayor, es la de adoptar este tipo de alimentación para procurar un estado óptimo de salud.

Distintas son las motivaciones que pueden conducir a la elección de una alimentación vegetariana, según una encuesta realizada en el 2002, a nivel mundial, por la revista Times y la CNN, el mayor porcentaje de personas (32%) se vuelve vegetariano por razones de salud, un 21% por defensa y respeto a los animales, un 15% por la presencia de aditivos y hormonas en las carnes, un 13% por rechazo al sabor de la carne, un 6% por razones religiosas y un 4% por preocupación hacia el planeta.

El vegetarianismo ha formado parte del mundo desde sus comienzos y poco a poco ha evolucionado para convertirse en un estilo de vida por elección de las personas y no como una obligación por creencias religiosas. Según el libro Nutrición Vegetariana, expone que las dietas vegetarianas se remontan al menos 600 años antes de Cristo, practicada por figuras prominentes como Pitágoras, considerado el “El padre del vegetarianismo”.

Durante el Renacimiento algunas personas adoptaron una dieta vegetariana porque creían que la crueldad contra los demás hombres no era más que el paso siguiente a la crueldad con los animales. A finales del siglo XVIII algunos cristianos se abstuvieron de comer carne, ya que creían que parte de la misión de Jesucristo era acabar con la matanza de los animales.

Muchas religiones orientales, tales como el hinduismo y el budismo fomentan el vegetarianismo como idea espiritual, ya que creen que todas las criaturas de Dios son dignas de compasión y respeto.

Donde mejor se ilustra la concepción budista de los animales es en las lecciones budistas conocidas como historias Jakata, en las que Buda nace bajo el aspecto de diversos animales en vidas anteriores; dichas historias consideran que matar a un animal equivale a matar a un ser humano, ya que afirman que, al igual que Buda, todos hemos sido un animal antes de convertirnos en seres humanos.

El jainismo (una religión india fundada alrededor del siglo VI a. C.) tiene unas reglas tan estrictas en relación con el consumo de seres vivos, que sus seguidores barren el camino por el que pasan antes de pisarlo, y llevan una mascarilla de gasa sobre la boca con el fin de no hacer daño a los pequeños insectos al aspirarlos accidentalmente.

Así mismo, visto esto, se podría definir el vegetarianismo como una corriente filosófica basada en el respeto a toda forma de vida, en especial la animal. Como planteamiento filosófico, pues, es merecedor del respeto debido, pero no se puede prescindir del planteamiento dietético y de sus particularidades nutricionales.